Martes 27 de junio de 2017

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Ni a mano ni en paz "La izquierda unida jamás será vencida". Lema político
2017-06-13 Andrés Manuel López Obrador tiene buenas posibilidades de ser el próximo presidente de México. En varias encuestas se encuentra en primer lugar con rumbo a la elección presidencial de 2018. Ha utilizado los tiempos de radio y televisión de su partido para promoverse a sí mismo y ha convertido a Morena en el partido de mayor crecimiento en nuestro país en los últimos años. López Obrador no parece haberse enriquecido en lo personal a pesar de sus muchos años en la política, lo cual es de agradecer en un país agraviado por la corrupción y el enriquecimiento de tantos políticos. Se trata de un hombre carismático en un medio marcado por la mediocridad y la simulación. Habla además con un lenguaje llano que contrasta con los discursos artificiales de tantos políticos.

López Obrador, sin embargo, tiene un gran enemigo y no es precisamente la mafia del poder. El rostro lo ve en el espejo cuando se afeita cada mañana. El enemigo es él.

La arrogancia ha sido la principal razón de las derrotas de Andrés Manuel. En 2006 tenía la elección presidencial virtualmente ganada, pero la perdió por su insistencia de llamar "chachalaca" al presidente Vicente Fox. En el Estado de México este 2017 pagó caro el rechazo a forjar una alianza con los otros partidos de izquierda, en particular con el PRD. Cuando finalmente dijo que estaba dispuesto a aceptar la alianza, poco antes de que concluyera la campaña, fue con la condición de que renunciara el candidato perredista. Con estas decisiones convirtió lo que debió haber sido una amplia victoria de la izquierda en un estrecho triunfo para el PRI.

Este domingo 11 de junio López Obrador ha dejado en claro que continuará por el mismo camino. Afirmó que en el 2018 Morena sólo tendrá alianza con el Partido del Trabajo, el cual está tan desesperado por conservar el registro y sus prerrogativas que aceptará cualquier condición. El PRD, el partido que presidió y lo postuló en dos ocasiones como candidato presidencial, está descartado.

López Obrador acusó al PRD de ser un partido "palero" y de estar asociado con la "mafia del poder". "En las pasadas elecciones -dijo en el Tercer Congreso Nacional Extraordinario de Morena este 11 de junio- salió a flote la inmoralidad de los dirigentes del PRD. Es una vergüenza lamentable que en Veracruz los dirigentes del PRD mantengan una alianza con el PAN, y con un personaje tan corrupto y perverso como [Miguel Ángel] Yunes Linares".

La apuesta de López Obrador es que los militantes del PRD simplemente se salgan de su partido para engrosar las filas de Morena. No descarto que lo logre. Nadie habría pensado el 9 de septiembre de 2012, cuando anunció que se separaba del PRD para formar Morena, que éste sería el principal partido de la izquierda de nuestro país en 2017.

López Obrador dijo entonces que la separación era amigable: "No se trata de una ruptura. Me despido en los mejores términos. Me separo de los partidos progresistas con mi más profundo agradecimiento a sus dirigentes y militantes... Estamos a mano y en paz". Pero hoy no están ni a mano ni en paz. Las descalificaciones de López Obrador al PRD son insultantes. El líder natural de la izquierda no busca alianzas, exige obediencia.

Al hacerlo Andrés Manuel no sólo ha exhibido un carácter autoritario que atemoriza a muchos, sino que divide a la izquierda. Y el Estado de México parece ratificar la idea de que la izquierda dividida siempre será vencida.



· CONTRA EL METROBÚS


Como vecino del Paseo de la Reforma me opongo a la Línea 7 del Metrobús. Es una falsa solución que creará mayores problemas de los que resolverá. Pero el fallo del juez octavo de distrito en materia administrativa que suspendió ayer la obra es peor. Simplemente hará que se quede el tiradero de manera indefinida.


@SergioSarmiento

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