Martes 19 de septiembre de 2017

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Se quejan de los operativos del INM en Tierra Blanca

TIERRA BLANCA, VER.-: Aseguran que los operativos han dañado los cultivos / CORTESÍA
Los habitantes temen que las camionetas a gran velocidad terminan por matar a una persona

FUENTE: AGENCIA AVC
VERACRUZ, VER.- / 2017-08-28

Las cañas dobladas y algunas que no lograron crecer es lo que queda de los operativos que realiza el Instituto Nacional de Migración (INM) ingresando a propiedad privada en un pueblo que ya está harto.

Las camionetas del INM que andan a toda velocidad, saliendo de los caminos y entrando a las parcelas sembradas atemorizan a ese pueblo entero: Las Pietras en Tierra Blanca.

Los agricultores solo pueden observar como aplasta la caña que con trabajo sembraron, desbaratan los caminos que ellos mismos compusieron, ingresan a propiedad privada sin ningún permiso y corretean a los migrantes aunque a veces los dejen de nuevo libres.

Los habitantes de allí escuchan historias de horror de los migrantes que son despojados de sus pertenencias después del operativo que pareciera una cacería, pero no se llevan las autoridades.

También escuchan los gritos de los migrantes cuando los golpean dentro de las camionetas y los disparos a lo lejos, entre sus propios terrenos, sin poder hacer nada.

“Se meten al norte a los predios de los solares para perseguirlos, no les importa si se quiebra la caña o se rompe (…) ese producto ya se atrasó ya no la cosechó el productos, son pérdidas financieras”, contó Alberto Rodríguez Hernández, Comisariado Ejidal.

El viernes pasado, el activista y sacerdote Alejandro Solalinde, lanzó una acusación similar de los operativos que realizan los agentes quienes según dijo portan armas y pistolas eléctricas para detener y torturar migrantes.

En una Asamblea Ejidal la principal exigencia al unísono era que los elementos del Instituto dejen de hacer los operativos en ese pueblo. No solo que cesen de ingresar a propiedad privada sino que las camionetas ya no circulen más por ahí.

Para los habitantes de Las Prietas no es cosa menor que perjudiquen su sembradío de caña, pues cada vez que ingresan pierden entre 5 o 10 mil pesos que significa la comida de varias semanas.

Además de las pérdidas económicas, los habitantes temen que las camionetas a gran velocidad terminan por matar a una persona.

Para ellos sería el segundo, pues todos están convencidos que los operativos ya cobraron su primera víctima: Tomás Rodríguez Barragán, jefe de vigilancia del ejido.

“Del coraje” dicen todos que murió. “Corajes” que hacía por no poder detener a los elementos del Instituto Nacional de Migración mientras veía como le echaban a perder su siembra y las de sus vecinos que debía proteger.

“A nosotros nos hacía mucho daño los de Migración (…) él pues hacía corajes y eso le hacía mucho daño y él y su enfermedad y eso pues falleció (…) hacía corajes con ellos, hasta él mandó un papel ahí al presidente le decía que ellos hacían mucho daño que por favor vinieran a ver eso”, comentó la esposa de Tomás, Trinidad Marín Martínez.

“Se imaginan nosotros sin desayunar hasta las 10,11, chapeando, sadoneando y luego ellos vienen se meten, le dices que no y ni caso hacen”, añadió.

Un pueblo que se defiende de las autoridades

Los oficios, las solicitudes amables y las súplicas a los agentes del Instituto Nacional de Migración no han servido para que dejen de ingresar a los sembradíos de los habitantes de Las Pietras.

Ellos, han tenido que optar por sus propias estrategias para evitar que sigan ingresando y provocando pérdidas en lo único que les da de comer.

Algunos, por ejemplo, comenzaron a colocar maderas con clavos para que las llantas se ponchen en la entrada pero ello no ha sido suficiente por lo que exigieron a las autoridades que hagan algo al respecto.

“Cuando viene la Migración a corretear a los emigrantes, porque aquí vienen a corretearlos en Las Prietas, vienen a hacer daño aquí en la comunidad (…) en una ocasión me paré y les dije que qué era eso lo que andaban haciendo, entonces lo que me dijeron que ellos andaban correteando a Las Maras que venían a hacer prejuicio a la comunidad y yo les dije que no tenían por qué salirse de su territorio que no se podían meter a la parcela a perjudicar a terceros”, afirmó Moisés Landeta Torquemada.

A otros vecinos, en cambio, les han dicho que no son ellos quienes ingresan con camionetas rotuladas y automóviles sin placas a pesar de que muchos los han visto.

“Nos han hecho mucho daño con las siembras a causa de que persiguen a los migrantes y nos afectan, yo he conversado con ellos y me dicen que ellos tienen derecho de meterse cuando no son ellos cuando los estamos mirando que son ellos”, platicó una de las habitantes del pueblo bajo el anonimato.

A ella, al igual que Moisés, le ha tocado escuchar a los agentes decir que las personas que llegan al pueblo arriba de La Bestia son “maras” o pandilleros y que los pueden afectar. Sin embargo, aseguran, los únicos que les han dañado han sido los de Migración.

Alberto Rodríguez Hernández, Comisariado Ejidal, afirmó que recurrirán a Derechos Humanos y cuanta instancia sea necesaria para frenar la intromisión de los agentes.

Señaló que ellos no se oponen a que realicen su trabajo, sin embargo, deberán hacerlo en otro lugar ya que no quieren ver sus camionetas circulando por el pueblo y menos en la propiedad privada.

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